martes, 22 de diciembre de 2009

Calma Previa Tempestad

Concéntrate en un punto de la pared, en una letra, en la llama de una cerilla o de una vela ondulante. Pon tu mente en blanco y mira la pantalla hasta sentir el tenue parpadeo de su luz, o mírate fijamente las manos, o los labios muy rojos, abraza mientras quizá algo que respire y de calor. Siente parpadear, vivir, palpitar todo tú, todo alrededor, aguarda quieta para entender la ironía de nunca quieta estar, oír tu respiración entrecortada, temblar al roce del cabello del minino, o tiritar del frío. Si yaces así mucho tiempo, sentirás de pronto un pulso, y otro y otro: tu sangre saltando, parece alegre por tus venas. Eres tú, toda tú fluyes, y estás viva, y yo soy feliz si he hecho que te concentres un segundo en todas estas letras insulsas, porque en ese rato llorabas menos, o no llorabas.

La mañana despunta, si te fijas, tímidamente verás un reflejo anaranjado por debajo de las persianas. Las cortinas se mueven al mismo ritmo que las hojas de los Abedules, afuera. Todo es calma. Oyes pasos de hombre, taconeos rítmicos de mujeres fantasmales, o el ruido de un ser que se aprieta a su chaqueta; un suspiro, una risa o conversación bajita, temerosa de molestar al alba, a su quietud furiosa. ¡Oirías a los pájaros si no te quedases dormida! Pero no, no te queda otra, dormir agazapada a cien gatos y perros que respiran suave, aunque normalmente suelan hacer tanto ruido…

No lo sabes, pero las respiraciones conversan, hablan cuando la mente y las voces no las enturbian. Se dicen hola cada noche y se cuenta el día, hablan de los conductos oscuros, a los que suelen llamar casa, y comentan la decoración de tu cuarto. Puede parecer insulso, aún así, es un jarro de agua fría para quien ha de sufrir nuestro devenir de calor, sudor, saliva, nuestras palabras todavía más insulsas (“Hola”, “Buenos días”, “¿te fue bien?”, “sí”, “adiós”) y esos pensamientos oscuros que a veces se escapan a los labios, sin quererlo, y se lleva el viento sin que los conozca nadie.



2 comentarios:

  1. Un suspiro, un aliento, un sabor a todo y a la nada, un texto que engancha, me gusta.

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Febrero 2008 | Diseñado por anita